
Me es tan difícil llegar a él. Imposible.
Me pregunto si existe algo suyo detrás de toda la historia que le cree. Simplemente, mi imaginación se encargo de amoldarlo a todos mis deseos. Hoy entiendo que no fue más que una vaga ilusión, una débil obsesión. Sé que debo sacarlo de mí de la forma que sea. Ya no voy a hablarle. Sé que tengo que olvidarlo. Pero en los momentos más inoportunos ahí aparece, siendo perfecto. Pero no es real. Es, fue y será un sueño. Una expresión de mi inconciente. El símbolo de mi rebelación. Mi compañero ausente.
Él, el que se atrevió a usarme y descartarme.
Él, el que sin querer removió mis sentimientos más profundos.
Él, que ni siquiera merece ser nombrado, porque no me nombra.
Él, que logró hacerme tan, pero tan transparente que me covertí en invisible.



No hay comentarios:
Publicar un comentario