ahora tu ritmo al fin se ahonda en movimientos lentos de muaré, de profundas burbujas ascendiendo hasta mi cara, vagamente acaricio tu pelo derramado en la almohada, en la penumbra verde miro con sorpresa mi mano que chorrea, y antes de resbalar a tu lado sé que acaban de sacarte del agua, demasiado tarde, naturalmente, y que yaces sobre las piedras del muelle rodeada de zapatos y de voces, desnuda boca arriba con tu pelo empapado y tus ojos abiertos.
2 comentarios:
un rato de irresponsabilidad no viene mal.
mientras no se haga rutina ni tenga grandes efectos secundarios.
beso agos!
no me quiero NI imaginar que andubiste haciendo jajaja besi agos (:
Publicar un comentario