
Te pongo un nombre, uno diferente cada día. Un color de ojos, un corte de pelo y una manera de mirarme. Te dejo un lugarcito para caminar al lado mío por la vereda. Te hablo, te cuento las cosas de mi vida que quisiera que sepas. Te reinvento, cada tanto. Pero sos el mismo. El mismo que se fue porque así lo quiso y que sé que ya no va a volver.
Próxima parada: esquizofrenia.



2 comentarios:
q pasaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
te recomiendo mi psiquiatra, era muy simpatico y tenia cara de tortuga
naaaa, es broma
me gusto
Publicar un comentario